Según la descripción en su web, El Laboratorio de Barcelona, BcnLab, es una plataforma de la Dirección de Creatividad e Innovación del Instituto de Cultura de Barcelona (#BCNInnovació) del Instituto de Cultura de Barcelona para impulsar y establecer conexiones entre personas o comunidades con ideas y proyectos creativos aplicados en el mundo de la tecnología, la ciencia, el conocimiento y la cultura en la ciudad de Barcelona. Este ‘laboratorio’ tuvo la genial idea de reunir en un video los principales conceptos que idealizan y definen al juego.

Para el desarrollo de este decálogo reunieron a grandes personas tras el mundo de los juegos en la región iberíca: Oriol Comas, José María Bellostas, Joaquim Dorca y Perepau Listosella. Todo estos señores coordinan también, junto al BcnLab, el movimiento “Barcelona Juga” en donde el juego será protagonista de muchos proyectos.

Hace  unos meses escribí un artículo donde intentaba explicar lo que es el juego. A pesar de que en mi opinión resumía lo que es el juego en menos de cuatro conceptos, los del video, ampliaron éstos a diez.

El decálogo es el siguiente:

  1. El juego es cultura. Como una obra humana de trasmisión de conocimiento. Como una herramienta para interpretar el mundo mediante la metáfora de las mecánicas del juego.
  2. El juego es criterio. Cuando jugamos tomamos decisiones, elegir un camino mientras jugamos nos ayuda a saber que en la vida real también seremos capaces de hacerlo.
  3. El juego es diversión. La finalidad del juego es el entretenimiento, es hacer ver que al actuar no arriesgamos nada esencial más allá de la gloria efímera de la victoria y la dignidad en la derrota.
  4. El juego es reto. El juego es progresión personal, realiza y mejora las propias capacidades, no existen límites mientras jugamos. Hay un sentimiento de superación constante.
  5. El juego es igualdad. Cuando un grupo de personas aceptan respetar el  reglamento, se establece una complicidad, un compromiso personal dentro de un pacto de igualdad. No importa el sexo, la edad, ni ninguna otra condición. El otro es un jugador, como tu.
  6. El juego es experimentación.  Los juegos nos hacen pensar y nos enseñan a  aprender tanto de nuestros errores como de nuestros aciertos. Así como el deporte entrena el cuerpo, el juego entrena la razón y pone en juego las emociones dentro de un entorno de seguridad.
  7. El juego es comprensión.  Explicar un reglamento a los compañeros de juego representa un doble ejercicio de magisterio social y comprensión. Nada hace aprender más que comprender y explicar lo que hemos aprendido a los demás.
  8. El juego es sociabilidad. Compartir el tiempo y el lugar por el placer de estar juntos es necesario, vital y cada vez más difícil de obtener. El juego nos da tiempo de calidad en un entorno amable de comunicación personal. Jugar acerca a los amigos.
  9. El juego es conocimiento.  Jugar nos despierta el afán de saber más sobre el tema que desarrolla el juego, sean mundos imaginarios, sea la historia o sea la matemática. El juego es el gran cebo del apetito de saber.
  10. El juego es libertad.  El tramposo y el que juega obligado por razones externas no están jugando. Sin la aceptación voluntaria y sincera del reglamento no hay partida. Jugar es disfrutar.

Es agradable saber que estos conceptos, son como los ingredientes perfectos para construir el ‘utópico’ mundo feliz que todos deseamos. Pensar en que cada que vez que se juega, uno “vive” por unos minutos en ese mundo ideal.

¡Notable decálogo, recomiéndalo!