Hace algunas semanas, como parte del grupo de Creadores de Juegos de Mesa en Chile, se realizó una encuesta que permitiera conocer cuál era nuestra relación con los juegos de mesa, las opciones eran:

  • Soy creador o creadora: tengo al menos un prototipo, pero sin editar.
  • Soy creadora o creadora: tengo al menos un juego editado.
  • Soy entusiasta: me gustan los juegos y quiero mantenerme al tanto de esto.
  • Soy editor o editora: produzco o quiero producir juegos de otras personas.
  • Comunico: tengo un medio de comunicación dedicado a juegos.
  • Participo del mercado: proveo servicios a la creación y edición de juegos.
  • Participo del mercado: vendo o distribuyo juegos.

Como se ve en los resultados hay varias señales potentes. Sólo yo marqué medios, pero hay más, sólo que no se identifican o no ven eso como primera prioridad y en cambio se ven más como desarrolladores.

Otro punto interesante que me parece más grave es el tema de editores, hay muchos desarrolladores, gente con ideas, pero ¿quién está editando ese material para que sea de la calidad necesaria para competir con otros productos del mercado?

La edición es fundamental para cualquier medio, aparte de la coherencia ortográfica (que puede realizar un buen corrector), el editor permite darle coherencia en un ámbito más amplio, haciendo que tanto la historia como la mécanica del juego se combinen de una manera más potente, logrando que el jugador viva una mejor experiencia. Si estas son dispares, es probable que se pierda el enlace y perdamos también al jugador. Al mismo tiempo, es importante que exista esta figura y no sea el mismo desarrollador, ya que por su cercanía al proyecto es probable que no vea los errores o falencias cometidas. ¿Se imaginan un libro sin editor, una película sin nadie que edite lo que el director ha grabado?

Por otro lado, me llama la atención que no exista la opción de publisher. Lo cual da a suponer que todos los juegos que vemos ahí como editados, prototipos e ideas son o serán autogestionados. Si es así, también es una grave debilidad de la industria local, pero al mismo tiempo es una oportunidad.

Si estas dos partes están débiles existe el espacio para dedicarse a estos roles. Además de todas las tiendas que existen, alguien podría decidir tomar prototipos de juegos o juegos ya creados y reunirlos bajo un sello común, permitiendo que se generen esfuerzos más ordenados y serios. ¿A qué podría llevar esto? Pienso en mayores oportunidades para abrir espacios de inversión, postular a fondos, coordinar iniciativas como eventos, desarrollar actividades con entidades estatales y privadas, etc.

Ya contamos con las ideas, las tiendas, la comunidad de jugadores, medios especializados e incluso dos empresas de distribución, tal vez sería interesante dar estos últimos pasos para profesionalizar aún más el medio.