9El luche

Juego conocido desde la antigüedad por egipcios y griegos. Habría llegado
a Chile traído por misioneros jesuitas y es jugado principalmente por
niñas que participan de a una por vez.

El juego consiste en trazar en el suelo divisiones horizontales y
transversales, dentro de las cuales se anota un número a los que se lanza un
tejo (pedazo de teja) o piedra redondeada y plana o una pelotita de luche
(tipo de alga originaria de Chile)

El juego consiste en que cada niña, saltando en un pie, debe lanzar el tejo con ese mismo pie, al casillero inmediatamente adyacente, hasta llegar al último, denominado cielo.

8El corre l`anillo

Es un juego de origen español, jugado por grupos mixtos en que los niños sentados o de pie con las manos semiabiertas simulan haber recibido un anillo que otro niño, con las palmas de las manos unidas, pasa de mano en mano, hasta el depositar el anillo en alguien que guarda el secreto.

Luego un elegido del grupo debe adivinar a este poseedor, y de no identificarlo correctamente, debe dejar una prenda, la que puede recuperarse tras hacer una penitencia que se fija de común acuerdo por el grupo.

El que adivina pasa a ser el que el que “corre el anillo”. La gracia del juego son las penitencias que generalmente sirven a los primeros escarceos amorosos.

7La gallinita ciega

Juego grupal de antiquísimo origen que también era jugado por adultos. Actualmente, la gallina ciega es un juego infantil de grupo que debe desarrollarse en un área espaciosa, libre de obstáculos para evitar que el participante, que hace el papel de “la gallina” se lastime al tropezarse o golpearse con algo. Uno de los jugadores, le venda los ojos a un compañero con un pañuelo o cinta, el que debe agacharse y esperar que le digan:

Gallinita ciega, ¿que andas buscando?
Y la Gallina contesta:
-Una agujita y un dedal
¿Donde se te perdió?
-En el arenal
Yo lo tengo y no te lo quiero dar.

La “gallinita” es girada para marearla y trata de agarrar a otros participantes quienes le hablan para distraerla mientras trata de “pillarlos”, cuando esto ocurre la gallinita se saca la venda de los ojos y es el “pillado” la que debe seguir con el juego.

6El volantín

Este juego llega a América en el siglo XVII y a Chile en el siglo
XVIII. Se atribuye su introducción a los monjes Benedictinos.
Durante la Colonia el juego se vuelve muy popular, era común
ver en los meses de agosto y septiembre volar por el cielo
volantines de colores.

Los volantines eran hechos por los mismos niños, generalmente
enseñados por sus padres, con papel de seda y finas varillas de
coligüe de 5 mm de ancho, sujetas a tres tiras de hilos que se
unen al hilo mayor que es quien lo dirige al encumbrarlo .
También se le añade una cola de tiras de papel para hacer de contrapeso ya sea para mantenerlo quieto, o bien para ponerlo “culebreador”.

Este divertido juego en aquella época fue prohibido por provocar disturbios en la ciudad, hoy en día es nuestro juego típico nacional. Ha logrado mantenerse en el tiempo y seguir encantando agrandes y pequeños.

Típicas también son las “comisiones” juego que se trata de cortar el hilo del volantín contrincante.

El que logra cortarlo es el ganador y el derribado o el “cortado” el perdedor.
En la Colonia al concluir esta lucha se oían gritos de los niños que decían:

“Agárrenlo,
se fue cortado
con una hebrita
de hilo curado”

5El rún run

Este juego, de origen antiquísimo, está comúnmente hecho de botones pero los niños más osados lo fabricaban con tapas de botella aplanadas en los rieles por las
ruedas del tren.

Consiste en tomar dos hilos de 40cm aproximadamente e insertarlos al medio de los orificios del botón, estos hilos deben trenzarse de tal forma que, con movimiento y
ritmo, este botón gire a gran velocidad.

El hilo hace de elástico, y al acercarlo al oído este hace un delicado sonido que
semeja un rún rún rún rún.

4La del Diez

Juego con pelota de goma, propio de las niñas, que consistía en lanzar la pelota contra la muralla para darle botes en una secuencia ordenada y que combinaba maravillosamente diversión y ejercicio.
La jugadora que iniciaba la secuencia perdía su turno al caer a pelota al suelo, retomándola luego de que lo mismo sucediera a su compañera.

Se jugaba de acuerdo a una pauta de movimientos que era la
siguiente:

10 mano abierta
9 palmas juntas
8 puños juntos
7 una mano empuñada
6 por detrás de la espalda
5 aplaudir y dar bote
4 palma abierta de abajo hacia arriba
3 de espaldas a la muralla
2 con la parte baja del puño
1 dándose una vuelta completa

3Las bolitas

El juego de las bolitas es de origen griego y romano. Llega a Chile con los conquistadores españoles. Es un juego que permanece, casi sin variaciones, desde tiempos coloniales y posee su part Con las bolitas se juega a la hachita y cuarta, troya, hoyo, los tres hoyitos, la capital, la capitula, el pique, al picar, la picada, la rumita, al montón, al leoncito, al choclón y la ratonera.

Existen diferentes formas de disparar las bolitas y cada jugador afina su técnica, lanzándolas con la mano o desde el suelo.

Expresiones corrientes en el juego son: amallarse, dejar de jugar luego de haber ganado; tira para su raya, cuando no se juega entre compañeros; chundir o chundido, cuando se ha perdido; hacha, hachazo, hachita, cabe, chorte, que es el golpe que da una bolita a otra.

Para malear la puntería, se decían palabras mágicas y se realizaban toda suerte de morisquetas.

2Pallalla o Payaya

Este juego muy popular en Chile tiene su origen en Grecia.
En algunas regiones del país es un juego propio de niños y en otras de niñas. Se juega con
cinco piezas que pueden ser piedrecillas, bolitas, granos de maíz o cuescos. Se toman con una mano lanzándolas hacia arriba y recogiéndolas al vuelo con la palma de la mano hacia abajo sin que caiga ninguna.
Se repite la operación dejando caer cuatro y la que queda en el dorso de la mano, se impulsa
nuevamente hacia arriba para para recoger las otras, en el dorso de la mano, sin perder la que cae.

1¿Cuál recuerdas tu?

¡Ampliemos juntos este listado! Comenta qué juego disfrutastes (o no) y alguna experiencia que viviste al jugarlo.

  • ¡Genial aporte!. Me gusta que abran un espacio para echar un vistazo a nuestras raíces lúdicas.