El pasado 6 de febrero falleció Erwin Glonnegger, autor y editor de juegos y puzzles ligado durante décadas a Ravensburger.

Erwin Glonnegger (1925 – 2016) es una figura trascendental en la historia de los juegos de mesa. Siendo niño durante el III Reich estuvo trabajando en la librería de Josef Rieck, opositor al  régimen nazi. Para conocer a los nuevos empleados jugaban a una versión berlinesa del Monopoly (Lizzie Magie, 1903), antes de que pudieran saber que vendían libros contrarios a Hitler.

Tras servir en la II Guerra Mundial encontró trabajo en la compañía Ravensburger, que además de libros ya comenzaba a publicar algunos juegos de mesa. Ascendió en esa sección y en 1959 era el máximo responsable de la edición de juegos. Aquel año decidió publicar el juego Memmory (Bilder memory, memoria de imágenes, fue su primer título) que se convertiría en un enorme superventas, siendo uno de los juegos más jugados del mundo y estando todavía hoy en catálogo de Ravensburger y de muchas otras marcas (en Alemania es un éxito de ventas cada año, con un torneo mundial celebrado en la Feria de Essen anualmente).

Erwin adoptó una costumbre del departamento de libros de Ravensburger, cuyos editores enviaban copias gratis de las nuevas publicaciones a periodistas para que realizaran reseñas y críticas de las novelas. Él comenzó a hacerlo con los juegos. Contaba que al principio los periodistas le preguntaban qué quería que hicieran con esos juegos, a lo que él respondía que los jugaran y los criticasen. Muy lentamente comenzaron a aparecer artículos de juegos en prensa y otros medios de comunicación alemanes. Ese camino ha llevado hoy en día a que ese país sea donde los juegos tienen más presencia mediática y social.

Fue el editor de juegos históricos como Das Malefiz de Werner Schöppner, muchos juegos de autores como Alex Randolph Max Kobbert, o del juego Hase und Igel (La liebre y el erizo en Alemania, La liebre y la tortuga en España) creado por  David Parlett y ganador del primer premio Spiel des Jahres en Alemania en 1979.

La Liebre y la Tortuga

También Erwin tiene el mérito de ser responsable de que Ravensburger comenzara a publicar puzzles. Se dio cuenta de que los puzzles (jigsaw puzles en inglés) se estaba volviendo bastante populares en Reino Unido y Estados Unidos. Propuso la idea de fabricar puzzles a Ravensburger, donde ni siquiera sabían qué era ese tipo de pasatiempo. Erwin les explicó que se trataba de una imagen impresa cortada en pedazos que como un reto se debía recomponer. La primera respuesta de la compañía fue que aquello era una estupidez, que sería un entretenimiento para analfabetos y que no se vendería. Él insistió que sería un triunfo para todo el mundo.

Por suerte le hicieron caso y probaron con ese nuevo producto, obteniendo un éxito que acabó convirtiendo a Ravensburger en la empresa lider del sector de los puzzles que es.

En 1985, año de su jubilación, obtuvo la Bundesverdienstkreuz (Cruz federal del mérito), uno de los más altos reconocimientos oficiales en Alemania.
Erwin Glonnegger
De izquierda a derecha: Johan Rüttinger, Alex Randolph y Erwin Glonnegger en 1988.

Aunque había dejado de trabajar, Ravensburger le permitió seguir ocupando su despacho en la empresa. Dedicó los siguientes años a escribir su libro más conocido: Das Spiele-Buch (Libro de los juegos), publicado por primera vez en 1988 y del que se han hecho varias ediciones (inédito en castellano). Con un diseño exquisito de Johann Rüttinger (que le valió el premio al libro más bello de Alemania), Das Spiele-Buch es un libro de referencia sobre juegos de mesa, desde la antigüedad hasta la actualidad, y supone la primera vez en una publicación que los juegos están identificados resaltando el nombre del autor.

Das Spiele-BuchAl cabo de los años publicó otros ensayos, libros y estudios sobre la cultura de los juegos en el mundo. Además, publicó varios juegos de mesa creados por él, pero siempre será recordado como el editor.

Internacionalizó Ravensburger y entendió que los juegos eran obras de creación donde el autor era una figura primordial a tener en cuenta, haciendo evolucionar la forma de entender la edición de juegos hasta lo que es hoy en día.

Erwin Glonnegger
Glonnegger en la Feria de Nuremberg 1988.

En 1988 fue uno de los firmantes del Manifiesto Posavasos. En palabras de Alex Randolph:

“El hecho de que el mercado alemán juegos ahora es tan diferente de otros mercados es principalmente debido al éxito de los  juegos de Ravensburger. Y este éxito no hubiera sido posible sin Glonnegger”.
En un artículo publicado en el Financial Times el 17 de julio de 2010, Why we still love board games (por qué todavía nos encantan los juegos de mesa), el economista Tim Harford escribía sobre la bonanza de los juegos en la actualidad:
“También podría ser debido a la influencia de un único pionero, Erwin Glonneger. Nacido en Alemania meridional en 1925, Glonneger vino a trabajar en la editorial de Ravensburger después de la guerra, donde se convirtió en su primer “editor” de juegos de mesa, trabajando con los autores durante la década de 1950 y 1960 para crear una serie de elegantes juegos hoy considerados clásicos”.

Erwin Glonnegger viajaba con frecuencia a Barcelona para visitar Educa, empresa licenciataria de productos Ravensburger durante décadas. Gracia a ello en España también se fue generando un público aficionado a los puzzles (en la actualidad Educa rivaliza con Ravensburger en ese campo).

En 2013 fue reconocido en la primera edición de los Premios Dau por toda su carrera como editor, autor y escritor. Cuando agradeció el premio también quiso felicitar a todos los autores que habían trabajado con él así como a todos sus compañeros en Ravensburger.

Via Jugamos Todos.